el cajero optimista

En la mayoría de los casos el super de mi barrio tiene cajeras mujeres, eventualmente algún muchachito suele cubrir esa posición en las filas de empleados . Conforme pasa el tiempo en la cotidianeidad de las compras comenzás a identifircarlas y ellas a vos, con algunas comenzás a tener algún intercambio de comentarios, sobre el tiempo, la mucha o poca cantidad de gente que ha concurrido ese día, sobre los horarios de algún feriado y no mucho más.

Las chicas están cansadas casi siempre, algún sobreturno y probablemente alguna cuestión salarial  las preocupa a diario, entonces su cortesía es sólo eso, cortesía y excepcionalmente te sorprenden con algún otro comentario extraordinario.

Desde hace un par de meses en la caja que no entrega bolsitas, es decir la caja “eco”, hay un  hombre de unos treinta y pico largos, es muy alto y muy delgado, tiene pulseritas de macramé en ambas muñecas, un par de anillos y del cuello le cuelga una crucecita de alpaca y aguayo y un discreto rosario color marrón. Éstos serían  detalles menores sino fuera porque luego de varias semanas de observación entiendo que representan para él una especie de sustento emocional, ya que da vuelta las pulseritas, se acomoda el rosario y se toca la crucecita en un símil ritual de juego al mejor estilo Rafa Nadal entre cliente y cliente.

Cualquiera sea el sentido que le otorga a sus amuletos sin lugar a dudas le dan buenos resultados. No importa el día, no importa la hora, no importa si el super explota de gente o está vacio, él siempre, siempre está de buen humor y dispuesto a la charla. Ya sabemos que tiene una niñita, que la posición de la banqueta le hace  doler la espalda pero que  se acomoda un poco y enseguida se le pasa y que no le gusta pedir cambio porque cree que si la gente lo tuviera se lo daría.

De un modo u otro siempre, pero entiéndase siempre le encuentra la vuelta positiva a las cosas, a los días altamente frios los sabe propicios para comer guiso de lentejas o ir al cine, a los agobiantes de calor para ir a la playa, si es fin de mes y nadie tiene un peso él arenga que ya falta poco para cobrar, si la cola de la caja es muy larga, la suya que es la ecológica, celebra que cada vez haya mas gente que cuide el medio ambiente, si es muy corta mejor! te desocupás rapidísimo y así día a día momento a momento el cajero optimista te saca una sonrisa en tus días relajados o te envuelve de furia en tus días intolerantes (tan optimista vas a ser???!!!).

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