marisa ramos

microrelatos, como la vida

Mes: septiembre, 2014

bailando de contento

Mi amiga Andrea es una mujer muy sensible, no por nada hace música y fotografía, nos conocemos desde hace muchos años y a veces más y a veces menos, siempre andamos sabiendo lo que pasa en nuestras vidas.

Le gusta la música brasilera por sobretodas las músicas así que cuando ella está cerca Maria Bethania, Maria Rita y María Gadú seguramente se te meten en los oídos, del mismo modo que su cámara analógica te dispara fotos en blanco y negro.

Compartimos cosas esenciales, esas básicas que dan origen a la percepción del mundo pero ella es mucho mejor persona por un montón de cosas que no voy a enumerar (son tantas como sus pecas).

En estos momentos el azar está enredando situaciones que favorecen nuestros encuentros y nos da mucha alegría, ya que al vivir en ciudades diferentes no podemos vernos con la frecuencia que quisiéramos.

Este fin de semana estuvo por acá y mi corazón quedó bailando de contento.10469045_360692424104675_3206693910793879616_n

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el cumple de Celia

Anoche celebramos el cumpleaños de una amiga, somos un grupo particular. Se nos da por sugerencias filosóficas que debatimos durante horas, por contar chistes tontos y reirnos sin parar o por tratar de dilucidar las diferencias entre arte y artesanía, tema que nos convoca desde hace por lo menos 10 años y aun hoy seguimos argumentando con la misma convicción y el mismo entusiasmo de la primera vez , y como dijo una amiga alguna vez, admiro la capacidad que tienen para hablar tantas horas sobre un mismo tema y no aburrirse.Y anoche hablamos de la fe, cada uno en ronda fuimos exponiendo en qué creiamos , desde dios hasta la nada un abanico de posibilidades fueron surgiendo. Mientras tanto la noche transcurría, y la certeza de parecernos se consolidaba una vez más, porque en general pensamos diferente en muchas cosas pero en lo más importante coincidimos sin dudar, nos sabemos amigos.

tejidas por el azar

Me gustan las palabras, las dichas y las escritas, las sugeridas, las exageradas, las tímidas, las audaces, las encubiertas si encubren ternura, las espontáneas, las estratégicas, las sobrias, las estimuladas por el alcohol. Pero sobretodo las que más me gustan son las tejidas por el azar, esas que salen después de una sucesión infinita de hechos afortunados.

La gente que lava la vereda es peligrosa

Ayer fue martes día habilitado por la municipalidad de Santa Fe para el lavado de las veredas y porque lo elijo, por varias razones, mis traslados y recorridos los hago generalmente caminando, cuando los  tiempos lo permiten y las distancias son apropiadas ( te camino  hasta unas 25-30 cuadras y  si descanso un rato las vuelvo a caminar de regreso).

En eso estaba ayer cuando la mañana comenzó a presentar sus obstáculos. Tres personas interrumpieron mi “ágil andar”.

La primera manipulaba la escoba en movimientos cortos y reiterados, con mucho ímpetu, con su mirada clavada en cada baldosa que barría.

La segunda ostentaba una gran destreza con la manguera cuyo chorro llegaba hasta el cordón salpicando las puertas de los autos estacionados.

La tercera era un poco menos estructurada y sus baldes no seguían ninguna lógica, uno por allá otro por acá.

En los tres casos tuve que tomar rápidas decisiones que definirían mi integridad física,  seguir en línea recta, esquivar  persona manguera  y/o escoba o lo menos arriesgado bajar a la calle.

Por suerte mis elecciones fueron acertadas, llegué a destino seca y salva y pensé por un instante en la  pasión de cierta gente en cosas tan insignificantes.

periodo ventana

Todas las enfermedades tienen un tiempo de incubación donde no tenes síntomas, esto se llama periodo ventana, lo aprendí hoy en factor mito(micros audiovisuales en donde se desmitifican algunas creencias erróneas sobre la donación de sangre).

Se me ocurrió pensar que además de las enfermedades hay situaciones vinculares  que  muchas veces tienen ese periodo ventana, es decir que nos vamos relacionando con alguna persona en particular de un modo particular sin que nos demos cuenta que ese modo particular nos está llevando hacia algún lugar que ni siquiera estamos imaginando, esto sería un periodo ventana, no estamos viendo los síntomas y cuando menos lo esperamos aparece el resultado.

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puentes invisibles

Sin razón aparente me acordé de la escena de una película que vi hace mucho tiempo, “los cazadores del arca perdida”, el protagonista el legendario Indiana Jones, era perseguido por el enemigo, muchos enemigos temibles, la escena transcurría en una especie de gruta y en un momento determinado Indi encontrándose a gran altura, debía atravesar un puente imaginario que lo llevaría al otro lado y así salvaría su vida. La escena representa al mas puro acto de fe, un hombre para salvar su vida debe decidir creer que entre un precipicio y otro hay un puente, un puente que nadie ve, un puente que en realidad solo existe en la decisión de creer que ese puente está allí.

Ese primer paso de Indi que cree, atraviesa el puente y salva su vida, gracias a dios! sino no hubiera seguido la saga, fue tan contundente, tan preciso, tan impactante que lo recuerdo casi con las mismas emociones que viví esa tarde en el cine.

Y hoy, un día raro desde lo climático con el calorcito que se avecina, la vísperas de luna llena,  el pronóstico de granizo y el árbol de mango de 15 años que florece por primera vez, hoy, me dieron ganas de cruzar puentes invisibles.

indi

 

story line

Hoy el profe de guión nos dió la consigna de escribir la story line de los relatos que estamos trabajando, esto es resumir en unas 5 líneas su inicio desarrollo y desenlace.

Sorpresivamente no fue una tarea sencilla, si bien cada uno de los alumnos tenemos bastante en claro lo que estamos contando, al momento de hacer este resumen nos dimos cuenta, la mayoría, que no siempre sabemos el final de nuestra historia y que por otra parte tampoco es fácil elegir entre posibles finales.

Y ahora tratando de encontrar ese final,  y mientras escribo estas líneas, se me cruzan muchos finales para muchas historias, pero ninguna de esas es de ficción.

estado colectivo de la tristeza

Es rara la muerte, es rara nuestra manera de relacionarnos con la muerte. Un accidente inesperado nos impacta casi del mismo modo que una muerte anunciada. Cuatro años sin actividad cerebral es una forma de morir desde la ciencia, desde la fe nos aferramos a que los latidos del corazón representan vida.

El estado colectivo de la tristeza también tiene que ver con estados privados en los que solo íntimamente cada uno sabe por qué participa y por qué no.

encantadores de serpientes

Un amigo hoy me dijo: “hay gente que no tiene ningún encanto”, espontáneamente me reí un buen rato y luego de escuchar atenta su fundamentación me quedé pensando, como buscando ejemplos, una galería de personas desfiló frente a mis ojos y debo confesar que me resultó difícil etiquetar a los “sin encanto” en general todos tenemos mas o menos algún detalle que nos diferencia y más allá de gustos personales hay que saber reconocer encantos que no nos encantan. Creo fervientemente que todos de un modo u otro somos encantadores de serpientes. Algunos conocerán más sus herramientas, otros serán más intuitivos, pero todos, absolutamente todos tenemos la capacidad de atraer la voluntad de alguien según definición de la R.A.E.

mi papá cumplía años dos veces

Hoy me acordé que dentro de tres días hubiera sido el cumpleaños de mi papá. La historia del cumpleaños de mi papá no es como la de todos, resulta que en su partida de nacimiento anotaron mal el mes y en vez de septiembre escribieron junio, el caso es que según su documento el había nacido un 4 de junio pero verdaderamente ,y a decir de mi abuela ,el había nacido un 4 de septiembre.

Algunas veces pensé sobre este hecho, imaginé cuán distraído habría estado la persona que labró esa acta para cometer este no pequeño error, quizás había tenido un mal día, tal vez alguna discusión familiar o a lo mejor estaba enamorado y viste que el amor te distrae.

No importa el motivo, la cuestión es que mi papá tenía dos cumpleaños, el legal y el auténtico, quizás por eso el destino creyó que ya había vivido muchos años. Aún hoy sería relativamente joven.